PROYECTO: Modelo de gestión para una agricultura sostenible en la provincia de Huarmey

INSTITUCIÓN: Agencia Agraria Huarmey

CATEGORÍA: Entidades estatales e instituciones de la sociedad civil vinculadas al sector

REGIÓN: Áncash

RESUMEN EJECUTIVO

La provincia de Huarmey enfrenta desafíos estructurales que históricamente han limitado el desarrollo de su sector agrario: escasez hídrica, fragmentación de la propiedad rural, débil organización de los productores, limitado acceso a tecnología, financiamiento y mercados, así como una reducida capacidad de articulación institucional. Frente a esta realidad, y bajo la premisa de que el desarrollo sostenible de los territorios requiere la construcción de capacidades permanentes más allá de cualquier actividad económica específica, se fue consolidando durante las últimas dos décadas un modelo de gestión territorial basado en el diálogo, la corresponsabilidad y las alianzas público-privadas.

El proyecto “Modelo de gestión para una agricultura sostenible en la provincia de Huarmey” sistematiza esta experiencia y demuestra cómo la articulación de esfuerzos entre productores organizados, Comités de Sanidad Agraria (COSAGRA), organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas, gobiernos locales y Compañía Minera Antamina ha permitido transformar progresivamente el territorio, impulsando una agricultura más competitiva, inclusiva y ambientalmente responsable.

Este modelo se sustenta en una red de 28 instituciones públicas y privadas que participan activamente en la planificación, financiamiento, asistencia técnica, innovación productiva, gestión ambiental y fortalecimiento organizacional del sector agrario. La alianza ha permitido construir una visión compartida de desarrollo, generar confianza entre actores históricamente dispersos y establecer mecanismos permanentes de coordinación para atender los principales desafíos del territorio.

Como resultado de este proceso, Huarmey ha logrado consolidar una agricultura orientada a mercados nacionales e internacionales, con aproximadamente 2,500 hectáreas de espárrago, 1,200 hectáreas de palta Hass, 400 hectáreas de mango y nuevas líneas productivas como vitivinicultura, pitahaya, fresa, apicultura y crianza tecnificada de cuyes. Paralelamente, se han promovido innovaciones orientadas a la sostenibilidad, como sistemas de riego tecnificado, bombeo fotovoltaico, manejo integrado de plagas, buenas prácticas agrícolas y programas de gestión responsable de envases vacíos de agroquímicos.

La fortaleza del modelo no radica únicamente en los resultados productivos alcanzados, sino en la capacidad instalada que ha dejado en el territorio. Actualmente, Huarmey cuenta con organizaciones de productores fortalecidas, planes estratégicos sectoriales, mecanismos de articulación institucional consolidados y una agenda común de desarrollo que permite movilizar recursos, generar nuevas oportunidades económicas y asegurar la sostenibilidad de las intervenciones en el largo plazo.

En este proceso, Antamina ha desempeñado un rol estratégico como articulador, facilitador y promotor de alianzas para el desarrollo, contribuyendo a convertir los recursos generados por una actividad extractiva de carácter temporal en capacidades permanentes para el territorio. Esta experiencia demuestra que es posible tejer alianzas efectivas para transformar territorios, construyendo un modelo replicable de desarrollo sostenible que puede ser adaptado en otras zonas rurales del país.

SÍNTESIS

El “Modelo de gestión para una agricultura sostenible en la provincia de Huarmey” es una experiencia de desarrollo territorial construida a lo largo de más de dos décadas mediante la articulación de actores públicos, privados, organizaciones de productores y sociedad civil, con el propósito de fortalecer la sostenibilidad económica, social y ambiental del sector agrario.

La experiencia parte de una convicción compartida: la transformación sostenible de los territorios no depende únicamente de la inversión económica, sino de la capacidad de construir alianzas duraderas, generar confianza entre los actores locales y fortalecer capacidades que permanezcan más allá de cualquier intervención específica. Bajo este enfoque, se consolidó una plataforma de trabajo colaborativo integrada por productores organizados, Comités de Sanidad Agraria (COSAGRA), municipalidades, instituciones del Estado, organizaciones especializadas y Compañía Minera Antamina, que hoy constituye uno de los principales activos para el desarrollo de Huarmey.

El modelo combina planificación participativa, fortalecimiento organizacional, innovación tecnológica, gestión ambiental y acceso a mercados. A través de este esquema se impulsó la tecnificación del riego, la incorporación de sistemas de bombeo solar, la adopción de buenas prácticas agrícolas, el manejo integrado de plagas, la gestión responsable de envases vacíos de agroquímicos, la diversificación productiva y el fortalecimiento de asociaciones de productores capaces de gestionar recursos y construir su propio desarrollo.

Uno de los elementos más innovadores de la experiencia es la construcción de una gobernanza territorial basada en la corresponsabilidad. Cada actor cumple un rol definido: los productores lideran los procesos productivos y organizacionales; los COSAGRA promueven la sanidad agraria y la gestión ambiental; las entidades públicas aportan asistencia técnica, regulación y articulación institucional; las organizaciones especializadas brindan acompañamiento técnico; y Antamina actúa como articulador, facilitador e impulsor de inversiones estratégicas orientadas al desarrollo sostenible del territorio.

Como resultado, Huarmey ha logrado consolidar una agricultura moderna, competitiva y ambientalmente responsable, fortaleciendo cadenas productivas de exportación como palta Hass, espárrago y mango, e impulsando nuevas oportunidades económicas vinculadas a la vitivinicultura, apicultura, crianza tecnificada de cuyes y cultivos innovadores. Paralelamente, se ha fortalecido el tejido social mediante la creación y consolidación de organizaciones productivas, muchas de ellas lideradas por mujeres, capaces de gestionar proyectos, acceder a fondos concursables y participar activamente en la toma de decisiones para el desarrollo local.

La experiencia contribuye directamente a diversos Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente aquellos vinculados con salud y bienestar, educación de calidad, gestión sostenible del agua, innovación productiva, acción climática y construcción de alianzas para el desarrollo. Sin embargo, su principal aporte trasciende los indicadores sectoriales: demuestra que es posible transformar un territorio mediante una visión compartida de futuro, donde la minería, los productores, el Estado y la sociedad civil trabajan conjuntamente para construir capacidades permanentes, generar oportunidades económicas sostenibles y dejar un legado de desarrollo que perdure en el tiempo.

RESULTADOS

  • Fortalecimiento de la gobernanza territorial: El principal resultado de la experiencia ha sido la consolidación de un modelo de gobernanza territorial que articula a 28 instituciones públicas y privadas, 18 Comités de Sanidad Agraria (COSAGRA) y 17 asociaciones de productores en torno a una visión compartida de desarrollo para la provincia de Huarmey. Esta plataforma de articulación ha permitido coordinar inversiones, fortalecer capacidades locales y construir mecanismos permanentes de planificación y gestión para el desarrollo agrario sostenible.
  • Incremento de la competitividad y diversificación productiva: La articulación entre productores, instituciones públicas, organizaciones especializadas y Antamina ha contribuido a consolidar una agricultura moderna y orientada al mercado. Actualmente, Huarmey registra aproximadamente 2,500 hectáreas de espárrago, 1,200 hectáreas de palta Hass y 400 hectáreas de mango, además del desarrollo de nuevas cadenas productivas vinculadas a la vitivinicultura, apicultura, crianza tecnificada de cuyes, pitahaya y fresa. Esta diversificación fortalece la resiliencia económica del territorio y amplía las oportunidades para las familias rurales.
  • Mayor acceso a mercados y generación de valor económico: Durante la campaña agrícola 2024-2025 se registró una producción aproximada de 3,840 toneladas de palta Hass, 6,000 toneladas de espárrago y 22 toneladas de mango destinadas principalmente a mercados de exportación. Paralelamente, la producción de 8,570 litros de vino ha permitido posicionar a Huarmey y a la región Áncash en el mapa vitivinícola nacional. Estos resultados reflejan una mayor integración de los productores a cadenas de valor competitivas y sostenibles.
  • Innovación tecnológica para una agricultura sostenible: La implementación de sistemas de riego tecnificado y bombeo mediante energía solar ha permitido optimizar el uso del recurso hídrico, reducir costos operativos y mejorar la eficiencia productiva. Estas innovaciones constituyen una respuesta concreta frente a los desafíos asociados a la escasez de agua y al cambio climático, fortaleciendo la sostenibilidad de la actividad agraria en la provincia.
  • Gestión ambiental y economía circular: La experiencia ha consolidado un modelo de gestión ambiental basado en la corresponsabilidad de los actores del territorio. Como resultado, se han recuperado y entregado para reciclaje o disposición final 14.42 toneladas de envases vacíos de agroquímicos, contribuyendo a la protección de fuentes de agua, suelos y ecosistemas. Esta iniciativa representa uno de los principales ejemplos de economía circular aplicados al sector agrario en la provincia.
  • Fortalecimiento del tejido social y liderazgo local: El modelo ha contribuido al fortalecimiento de organizaciones de productores y espacios de participación local, promoviendo una mayor capacidad de gestión y representación. De las 17 asociaciones fortalecidas por el proyecto, 10 están lideradas por mujeres, evidenciando avances significativos en inclusión, liderazgo femenino y participación en los procesos de desarrollo territorial.
  • Desarrollo de capacidades e institucionalización de la planificación: La formulación de cinco planes estratégicos sectoriales vinculados a cadenas productivas y desafíos prioritarios del agro provincial ha permitido institucionalizar procesos de planificación participativa y fortalecer la capacidad de gestión de los actores locales. Esta herramienta facilita la continuidad de las acciones, la movilización de recursos y la sostenibilidad de las intervenciones en el largo plazo.
  • Beneficiarios directos: El proyecto beneficia directamente a 634 familias rurales de los valles de Huarmey y Culebras, organizadas en asociaciones productivas y COSAGRA de los distritos de Huarmey, Culebras, Malvas, Huayán y Cochapetí. Los beneficios alcanzan dimensiones económicas, sociales, ambientales e institucionales, fortaleciendo las oportunidades de desarrollo de la población rural.
  • Legado para el territorio: Más allá de los resultados productivos, el proyecto ha dejado capacidades permanentes instaladas en Huarmey: organizaciones fortalecidas, liderazgo local, planificación estratégica, innovación tecnológica, cultura de trabajo colaborativo y una red de alianzas capaz de seguir impulsando el desarrollo del territorio. Este constituye el principal legado de la experiencia y demuestra que la minería puede contribuir a transformar recursos temporales en oportunidades sostenibles para las generaciones futuras.

LOGROS ALCANZADOS

Para nuestro proyecto los principales logros alcanzados alcanzados son:

  1. Consolidación de un modelo de gobernanza territorial para el desarrollo agrario sostenible: Uno de los principales logros de la experiencia ha sido la construcción de una plataforma permanente de articulación integrada por productores, COSAGRAs, instituciones públicas, organizaciones especializadas y empresa privada. Esta red de colaboración ha permitido pasar de intervenciones aisladas a una gestión concertada del desarrollo agrario, fortaleciendo la capacidad del territorio para identificar prioridades, movilizar recursos y ejecutar acciones de manera coordinada.
  2. Fortalecimiento de organizaciones locales capaces de liderar su propio desarrollo: El modelo ha contribuido a consolidar asociaciones de productores más sólidas, con mayor capacidad de gestión, planificación y acceso a oportunidades de financiamiento. La creciente participación de mujeres y el fortalecimiento de liderazgos locales evidencian una mayor apropiación de los procesos de desarrollo por parte de la propia población beneficiaria.
  3. Institucionalización de la planificación estratégica como herramienta de desarrollo: La formulación de planes estratégicos vinculados a las principales cadenas productivas y desafíos del sector agrario permitió construir una visión compartida de futuro para Huarmey. Este logro garantiza que las inversiones y acciones futuras respondan a prioridades definidas colectivamente y no a intervenciones aisladas o coyunturales.
  4. Incorporación de innovación y sostenibilidad en la actividad agraria: La adopción de tecnologías para el uso eficiente del agua, energías renovables, buenas prácticas agrícolas y gestión ambiental responsable ha permitido consolidar un modelo productivo más competitivo y resiliente frente a los desafíos del cambio climático y la creciente presión sobre los recursos naturales.
  5. Desarrollo de una cultura de corresponsabilidad ambiental: La articulación entre productores, organizaciones e instituciones ha permitido instalar capacidades para la gestión responsable de residuos agroquímicos, el manejo integrado de plagas y la protección de los recursos hídricos. Este avance refleja un cambio cultural que fortalece la sostenibilidad de la actividad agraria en el largo plazo.
  6. Posicionamiento de Huarmey como referente de diversificación productiva e innovación rural: La consolidación de cadenas productivas tradicionales orientadas a mercados de exportación y el impulso de nuevas actividades como la vitivinicultura, la apicultura, la pitahaya y la crianza tecnificada de cuyes han ampliado las oportunidades económicas del territorio y fortalecido su capacidad para generar valor agregado.
  7. Construcción de capacidades permanentes para el desarrollo post minería: El logro más importante de la experiencia ha sido demostrar que la inversión social vinculada a la actividad minera puede convertirse en una plataforma para la construcción de capacidades duraderas. Hoy Huarmey cuenta con organizaciones fortalecidas, liderazgo local, mecanismos de coordinación institucional, planificación estratégica y una visión compartida de desarrollo que le permitirán continuar impulsando su crecimiento más allá de la presencia de Antamina en el territorio.