PROYECTO: Mujeres rurales transforman Huarmey mediante liderazgo, innovación y alianzas estratégicas
EMPRESA: Compañía Minera Antamina S.A.
CATEGORÍA: Gran Minería
REGIÓN: Áncash
RESUMEN EJECUTIVO
La provincia de Huarmey enfrentaba importantes brechas económicas, productivas y de género que limitaban la participación de las mujeres rurales en el desarrollo territorial. La escasa articulación entre productores, instituciones públicas, centros de innovación y mercados restringía el acceso a capacitación especializada, tecnologías productivas, financiamiento y oportunidades comerciales, reduciendo la competitividad de las familias rurales.
Frente a este escenario, Compañía Minera Antamina impulsó un modelo de desarrollo territorial basado en la construcción de alianzas estratégicas entre organizaciones de mujeres, instituciones públicas, centros de investigación, programas de desarrollo y sector privado. Este enfoque multiactor permitió fortalecer capacidades, promover la innovación productiva, generar valor agregado y facilitar el acceso a mercados, convirtiendo a las mujeres rurales en protagonistas de la transformación económica y social de Huarmey.
La iniciativa benefició directamente a 400 mujeres de los cinco distritos de la provincia, fortaleciendo su liderazgo, autonomía económica y participación en espacios de decisión. Como resultado, se consolidaron 12 asociaciones productivas lideradas por mujeres, se implementaron 400 unidades productivas familiares y se fortalecieron cadenas de valor vinculadas a la agricultura familiar, la crianza tecnificada de cuyes y la transformación agroindustrial.
Entre los principales logros destacan la implementación de un Centro de Producción de Reproductores con 700 cuyes de alta calidad genética, el incremento de la población de cuyes de 795 a 15,000 ejemplares, la comercialización de más de 21,500 cuyes, la producción de 8,290 litros de vino, 710 litros de destilados y 260 litros de aceite de palta. Asimismo, mujeres rurales lograron exportar 10.4 toneladas de palta Hass y 18 toneladas de mango Kent, fortaleciendo la inserción de Huarmey en mercados nacionales e internacionales.
La articulación con entidades como SENASA, INIA, AGROIDEAS, AGROMERCADO, gobiernos locales, instituciones educativas, centros de innovación y empresas agroexportadoras permitió ampliar oportunidades de capacitación, financiamiento y comercialización, consolidando un ecosistema de colaboración orientado al desarrollo sostenible del territorio.
La experiencia demuestra que las alianzas estratégicas constituyen un mecanismo efectivo para reducir brechas de género, fortalecer el liderazgo femenino, impulsar la innovación productiva y generar desarrollo territorial inclusivo. El modelo implementado es sostenible, escalable y replicable en otros territorios rurales, evidenciando cómo la articulación entre actores puede transformar oportunidades individuales en procesos colectivos de desarrollo.
SÍNTESIS
Hace más de veinte años, Antamina inició en Huarmey un proceso de trabajo con 25 mujeres rurales que enfrentaban limitadas oportunidades de capacitación, escaso acceso a mercados y reducida participación en espacios de decisión. Con el tiempo, esta iniciativa evolucionó hacia un modelo de desarrollo territorial que hoy integra a 400 mujeres de los cinco distritos de la provincia y articula esfuerzos de instituciones públicas, organizaciones locales, centros de innovación y sector privado.
La experiencia parte de una convicción: la transformación sostenible de los territorios requiere fortalecer a las personas y, al mismo tiempo, construir alianzas que conecten capacidades, recursos y oportunidades. Bajo esta visión, Antamina impulsó un modelo basado en cuatro componentes complementarios: fortalecimiento del liderazgo femenino, desarrollo de capacidades productivas, innovación y generación de valor agregado, y articulación multiactor para el acceso a financiamiento y mercados.
A través de esta estrategia, las mujeres rurales fortalecieron su organización, consolidaron asociaciones productivas, incorporaron nuevas tecnologías, mejoraron la productividad de sus unidades familiares y desarrollaron emprendimientos competitivos vinculados a la agricultura, la crianza tecnificada de cuyes y la transformación agroindustrial.
El proyecto permitió articular a organizaciones de mujeres con entidades como SENASA, INIA, AGROIDEAS, AGROMERCADO, gobiernos locales, instituciones educativas y empresas agroexportadoras, generando un ecosistema de colaboración que fortaleció las cadenas productivas de la provincia y amplió las oportunidades de desarrollo económico y social.
Los resultados evidencian una transformación que trasciende lo productivo. Las mujeres fortalecieron su liderazgo, incrementaron su autonomía económica, accedieron a nuevos mercados, participaron activamente en espacios de gobernanza territorial y se consolidaron como agentes de cambio en sus comunidades. Paralelamente, Huarmey fortaleció sus cadenas de valor, incrementó su competitividad y consolidó una red de alianzas orientada al desarrollo sostenible.
Esta experiencia demuestra que cuando las alianzas estratégicas se construyen alrededor de objetivos compartidos y de las capacidades de las personas, es posible generar transformaciones duraderas que fortalecen la inclusión, la competitividad y la sostenibilidad de los territorios.
RESULTADOS
La experiencia impulsó una transformación progresiva en la provincia de Huarmey al fortalecer el liderazgo de las mujeres rurales, consolidar alianzas estratégicas y promover procesos de innovación productiva que contribuyeron al desarrollo económico y social del territorio.
La intervención benefició directamente a 400 mujeres rurales de los distritos de Huarmey, Culebras, Huayán, Cochapetí y Malvas, quienes fortalecieron sus capacidades técnicas, organizativas y de liderazgo, incrementando su participación en espacios de decisión, gestión productiva y articulación territorial. Como resultado, las mujeres pasaron de desempeñar un rol predominantemente vinculado a actividades de subsistencia a convertirse en protagonistas de procesos de desarrollo económico, organización comunitaria e innovación productiva.
Uno de los principales resultados fue la consolidación de doce asociaciones productivas lideradas principalmente por mujeres, fortaleciendo el capital social del territorio y generando capacidades permanentes para la gestión de iniciativas económicas, el acceso a financiamiento y la articulación con instituciones públicas y privadas. Este proceso permitió fortalecer la gobernanza local y ampliar la participación de las mujeres en espacios de representación y toma de decisiones.
La construcción de alianzas estratégicas con entidades públicas, programas de desarrollo, centros de innovación, instituciones educativas y empresas agroexportadoras generó nuevas oportunidades para las organizaciones participantes. Como resultado, cuatro asociaciones accedieron a fondos concursables PROCOMPITE, se fortalecieron procesos de articulación comercial con AGROMERCADO y se formularon los Planes Estratégicos 2026-2030 de las cadenas productivas del cuy y la palta, consolidando una visión compartida de desarrollo para la provincia.
En el ámbito productivo, la incorporación de innovación tecnológica permitió fortalecer la competitividad de las unidades familiares y asociaciones rurales. La implementación del Centro de Producción de Reproductores (CPR) incorporó 700 cuyes de alto valor genético y contribuyó a incrementar la población de cuyes de 795 a 15,000 animales, fortaleciendo la seguridad alimentaria, la productividad y la generación de ingresos de las familias participantes. Hasta el año 2025 se comercializaron más de 21,500 cuyes, generando ingresos aproximados de S/ 236,500.
La estrategia de diversificación productiva y generación de valor agregado permitió desarrollar nuevas oportunidades económicas vinculadas a la producción de vino, destilados, aceite de palta y otros productos transformados. La bodega vitivinícola implementada produjo 8,290 litros de vino y 710 litros de destilados durante la campaña 2025, mientras que la producción de aceite de palta y otros derivados fortaleció la innovación y competitividad de las asociaciones participantes.
Asimismo, las mujeres rurales lograron ampliar significativamente su acceso a mercados. Dos productoras exportaron 10.4 toneladas de palta Hass y una unidad productiva con participación femenina exportó 18 toneladas de mango Kent a mercados internacionales, evidenciando la capacidad de las organizaciones locales para integrarse a cadenas de valor más competitivas y generar mayores oportunidades económicas para el territorio.
La experiencia también contribuyó a fortalecer la sostenibilidad ambiental mediante la adopción de prácticas productivas responsables y tecnologías de uso eficiente del agua. Cinco mujeres implementaron sistemas de riego por goteo en 7.5 hectáreas de cultivos, promoviendo una gestión más eficiente del recurso hídrico y fortaleciendo la resiliencia de los sistemas productivos frente a los efectos del cambio climático.
En conjunto, los resultados alcanzados evidencian una transformación territorial construida a partir de la articulación entre mujeres rurales, instituciones públicas, sector privado y organizaciones locales. La experiencia demuestra que el liderazgo femenino, acompañado de innovación productiva y alianzas estratégicas, puede generar procesos sostenibles de inclusión económica, fortalecimiento de la gobernanza local y desarrollo territorial, convirtiendo a las mujeres rurales en protagonistas de un modelo replicable de transformación para otros territorios del país.
LOGROS ALCANZADOS
La experiencia permitió consolidar un proceso de transformación territorial liderado por mujeres rurales y sostenido por una amplia red de alianzas estratégicas construidas a lo largo de más de dos décadas de trabajo en la provincia de Huarmey.
Entre los principales logros alcanzados destaca el fortalecimiento de 400 mujeres rurales como lideresas, emprendedoras y agentes de desarrollo, así como la consolidación de doce asociaciones productivas con mayores capacidades de gestión, representación y articulación institucional.
La experiencia contribuyó al fortalecimiento de cadenas productivas estratégicas vinculadas a la crianza tecnificada de cuyes, la agricultura familiar, la agroexportación y la generación de valor agregado, impulsando mayores oportunidades económicas para las familias rurales y fortaleciendo la competitividad del territorio.
Asimismo, se consolidó una red de cooperación integrada por instituciones públicas, organizaciones sociales, programas de desarrollo, centros de innovación, gobiernos locales y sector privado, generando condiciones favorables para el acceso a capacitación, financiamiento, innovación y mercados.
Uno de los logros más significativos fue la construcción de capacidades permanentes en el territorio, expresadas en organizaciones fortalecidas, liderazgos consolidados, cadenas productivas articuladas y mecanismos de cooperación que continúan generando oportunidades de desarrollo más allá de la intervención del proyecto.
Como resultado de este proceso, Huarmey fortaleció su posicionamiento como un territorio capaz de articular esfuerzos, generar innovación y construir oportunidades sostenibles a partir del trabajo conjunto entre comunidad, Estado y empresa privada.
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