Proyecto Psico – Educativo: “Mi familia, mi energía”


PROYECTO: Proyecto Psico – Educativo: “Mi familia, mi energía”

EMPRESA: Kallpa Generación S.A.

CATEGORÍA: Electricidad


SÍNTESIS:

El fin del desarrollo sostenible es el incremento sustentable del nivel de bienestar y desarrollo integral de todos los individuos; pero, ¿cómo lograrlo?; al respecto diversos estudios coinciden en que el escenario propicio es a través del fortalecimiento de la familia como un entorno saludable. Sin embargo, la violencia intra-familiar (en adelante “VIF”), en todas sus manifestaciones (física o psicológica) constituye una amenaza para ello y por tanto es una barrera para alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible (en adelante “los ODS”).

Así, por ejemplo, una familia con VIF sin duda afectará la salud psicológica de sus miembros, así como el rendimiento académico de los hijos en edad escolar alejándolos de los ODS 3 (salud y bienestar) y 4 (Educación de calidad). Del mismo modo, un entorno familiar machista, afectará las posibilidades de acceso a estudios superiores de las hijas o la posibilidad de que la madre realice una actividad productiva remunerada fuera del hogar que contribuya a incrementar el ingreso familiar y su realización personal, lo cual se opone a los ODS 4 (educación de calidad), 5(igualdad de género) y 10 (reducción de la desigualdad económica, social y educativa).

Por otra parte, la VIF psicológica es difícil de detectar y prevenir; puesto que incluso se puede manifestar pasivamente, por ejemplo, cuando se actúa ignorando la opinión de uno de sus miembros, lo cual es contrario al ODS 16 (Paz, justicia e instituciones sólidas).  En este contexto, Orazul Energy, viene desarrollando desde el año 2017 el programa “Mi familia, mi energía”, el cual se desarrolla en alianza con los Centros de Salud (ODS 17) y tiene como objetivo educar a las familias en la prevención para eliminar la VIF en todas sus manifestaciones a través de la aplicación de un programa psicoeducativo.

 

ANTECEDENTES:

En nuestro país el índice de Tolerancia Social de las personas en relación a la violencia familiar hacia las mujeres es muy alto, pues llega al 54.8% según el MIMP al ver dicha realidad notamos que en las familias de los caseríos en donde se ubican nuestras centrales hidroeléctricas, se observa que la VIF se encuentra presente, ésta se manifiesta principalmente de forma psicológica y en menor medida de forma física. Sin embargo, lo más preocupante es que ésta última forma de manifestación es percibida como algo “normal” y muchas veces no es considerada violencia, sino más bien como algo cotidiano que se da por costumbre por lo cual no genera rechazo social como la violencia física.

Esta situación se acentúa y mantiene por la ausencia de instituciones sólidas del Estado y con recursos suficientes que den lugar a la atención de las familias, para educarlas sobre cómo prevenir la VIF, y hacer un seguimiento mediante visitas a los hogares previniendo avances y mejorando la dinámica familiar.

Si no se realiza una intervención articulada entre el Estado y la empresa mediante programas de responsabilidad social, esta situación de VIF podría mantenerse por muchos años, lo cual podría incidir negativamente en el desarrollo de habilidades blandas de los niños y adolescentes, el desarrollo laboral de las madres e hijas, la deserción escolar, el embarazo precoz, y hasta problemas de drogas y alcohol en adolescentes. Es decir, mantener el status que esta situación constituirá sin duda una gran barrera para alcanzar diversos ODS, principalmente aquellos referidos a salud y bienestar, educación de calidad, paz, e igualdad de oportunidades.

El trato con familias y más aún en cuestiones de VIF es un tema bastante delicado, que difícilmente es expuesto abiertamente por los miembros de la familia, en lo que va del año el Poder Judicial ha recepcionado más de 52.642 casos de violencia familiar, y así una comunidad sepa de éstos casos muchas veces se le resta importancia porque se desconocen todas las consecuencias negativas que acarrea en el desarrollo de sus miembros. Es más, muchas veces los propios miembros de la familia y en especial el miembro agresor, no aceptan su condición de violento por lo que difícilmente acudirá a talleres de sensibilización o capacitación y por el contrario podría ser el miembro de la familia que impida al resto de sus miembros a participar de éste tipo de iniciativas.

Por otra parte, sin una intervención directa y de calidad, es altamente probable que en un futuro la dinámica familiar continúe y esta se traslade a las siguientes generaciones. Dentro de este contexto el programa “Mi Familia, mi energía” propone una alianza entre Orazul Energy y los centros de salud para intervenir logrando un cambio en las familias participantes. Es así que, en este año, se culminó en el mes de junio, la segunda y más reciente etapa de este proyecto, la cual se ejecutó en los caseríos Cumbil y la Ramada (distrito de Llama), provincia de Chota, Departamento de Cajamarca

 

OBJETIVOS:

Objetivo General:

Educar a las familias en la prevención y eliminación de la Violencia Intrafamiliar (VIF) tanto física, verbal y psicológica de padres o madres a hijos e hijas y entre la pareja a través de la aplicación de un programa psicoeducativo dirigido a las familias de los centros poblados de la Ramada, Cumbil y el Caserío de San Carlos, distrito de Llama, provincia Chota, departamento de Cajamarca.

Objetivos específicos:

  • Brindar apoyo psicológico profesional relacionado a la prevención y manejo de la VIF
  • Mejorar la dinámica familiar y las estrategias de comunicación intrafamiliar que conlleve a una sana convivencia y crecimiento de los integrantes de la familia y la familia en su conjunto.
  • Intervenir en familias con mayor riesgo brindando apoyo para lograr el manejo de episodios traumáticos.

 

RESULTADOS:

La última etapa de este programa, se enfocó en lograr el empoderamiento de las familias en un ambiente de no violencia, abarcando 43 familias de los centros poblados de Cumbil, La Ramada y caserío San Carlos; distrito de Llama, provincia de Chota, departamento de Cajamarca, con el fin de minimizar los índices de violencia en sus diferentes modalidades y entornos, logrando registrar una disminución del 83.61% de las acciones violentas en las familias participantes, mejorando la dinámica familiar, inclusive los docentes indicaron que el rendimiento académico de los alumnos antes y después del proyecto posee mejoras.

Como principales resultados, podemos señalar los siguientes:

  • Se registró una disminución del 83.61% de las acciones violentas mensuales de enero a mayo del 2019.
  • Se registró una disminución del 88.24% de las familias que manejaban situaciones críticas con violencia física y de 75% violencia verbal. Las familias que manejaban episodios críticos con comunicación aumentaron en 40%.
  • 70% de las familias mejoran la convivencia y dinámica familiar contando y poniendo en práctica normas claras de convivencia familiar y respeto mutuo entre sus miembros.
  • Se realizó un examen de ingreso y examen de salida con la finalidad de saber el aprendizaje obtenido durante las sesiones, el 100% de los integrantes de las familias respondieron el examen de salida de manera satisfactoria.
2019-10-15T21:34:17+00:00

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